Si hay algo que todos tienen en casa, no sólo en el exterior sino en el interior, son plantas, que se caracterizan por decorar cualquier espacio, pero también porque muchas de ellas pueden absorber toxinas. Sin embargo, cada especie requiere de un cuidado específico y que para lograr que florezcan y no se marchiten, hay que tener en cuenta algunas la iluminación solar que recibirá y que los jardineros compartieron cuáles son esas cinco señales a las que debes estar atento.
No hay dudas que sería imposible que una planta crezca sin sus cuidados básicos, como el riego, la iluminación y los fertilizantes, teniendo en cuenta que esos serán aspectos claves para que puedan desarrollarse con normalidad. Además, cada una de las especies tiene algo en particular y que a veces, el exceso de luz puede ser perjudicial porque sus hojas comenzarán a marchitarse y se echarán a perder.
“No te puedes sentar con Dios y con el Diablo": Las alianzas de La Granja VIP ARREMETEN contra Mónica Escobedo
Por qué las plantas se pueden marchitar
Por más que no creas, los jardineros compartieron que el exceso de luz solar directa y extrema en las plantas puede provocar grandes daños en sus hojas, en especial en aquellas que no están adaptadas a condiciones o que sufren un cambio brusco. Además, proporcionar a cada planta la cantidad de adecuada de sol es fundamental para un crecimiento saludable. Por eso, hay cinco señales de demasiada exposición al sol, según los jardineros.
5 señales que indican que tu planta está marchita
- Marchitamiento y caída: las hojas marchitas son un síntoma frecuente de exceso de luz solar, y ocurre en la mayor cantidad de exposición; y se marchitarán porque la humedad se evapora más rápido de lo que las raíces puedan absorberla.
- Quema de hojas: pueden sufrir quemaduras solares y ocurre cuando el sol, calienta tanto que reseca las hojas, las quemaduras ocurren en las hojas exteriores que son las más expuestas al sol. Debes asegurarte que la planta reciba la humedad suficiente
- Amarillamiento o decoloración de hojas: las hojas que adoptan un color amarillo pálido blanco indican que las moléculas de clorofila, que dan a las plantas su color verde y son esenciales para la fotosíntesis, han sido dañadas por la luz
- Crecimiento atrofiado: si observas que la planta tiene algunas hojas más pequeñas, no florece ni da frutos, es probable que esté sufriendo del exceso de luz solar y ocurre generalmente junto con un calor excesivo
- Hojas rizadas: una planta puede curvar sus hojas con un calor extremo, para minimizar la pérdida de humedad y con este mecanismo de protección, la planta reducirá la superficie expuestaal sol






