Después de una ducha, el vapor de agua queda concentrado en la habitación y puede adherirse a paredes, techos, cristales y otras superficies. Por eso, se recomienda abrir las puertas y ventanas del baño, aunque esta práctica muchas personas la desconocen, al igual que el significado de colocar vinagre con canela detrás de las cortinas.
El objetivo de abrir puertas y ventanas del baño ayuda a reducir la humedad acumulada y evita problemas derivados del exceso de vapor tanto de la estructura de la zona como enfermedades en los habitantes por la aparición de moho. Mientras que con leche o cerveza puedes limpiar las hojas del Ficus Lyrata.

Las consecuencias del vapor en el baño
El agua caliente genera vapor que eleva rápidamente la humedad relativa del espacio. Cuando ese aire húmedo entra en contacto con superficies frías, puede aparecer condensación en vidrios, paredes, tuberías o techos, donde se puede acumular moho.
Por lo anterior, se recomienda abrir puertas o ventanas cuando la calidad del aire exterior, el clima y la seguridad lo permitan. Esta medida también puede mejorar la circulación entre distintas zonas de la vivienda
¿Cuánto tiempo se recomienda ventilar el baño?
De acuerdo con un artículo del portal Health Canada, se recomienda ventilar el baño al menos 30 minutos después de una ducha. La misma publicación indica que una de las opciones son los extractores, los cuales deben expulsar el aire hacia el exterior y no hacia el ático, porque trasladar el vapor a otra zona de la vivienda no soluciona el problema de humedad.
Si ya existen manchas visibles o un olor a humedad, ventilar el baño no resuelve el problema. Ante la presencia de moho, es necesario retirarlo y comenzar a abrir la puerta o ventana del espacio para evitar que vuelva a aparecer. Cabe destacar que la ventilación forma parte de la prevención, pero no sustituye la reparación de filtraciones, fugas o superficies dañadas.
