A medida que van pasando los años, las personas adultas mayores van experimentando una serie de cambios en su cuerpo, lo que lleva a que noten cómo van perdiendo la elasticidad, la masa muscular, y otras señales que son típicas de la edad. Sin embargo, desde la Universidad de Harvard compartieron el ejercicio que existe a comprobar si te sientes un anciano y que es más sencillo de lo que parece y que te ayudará a comprobar que tan viejo eres.
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Si bien el paso del tiempo es para todas las personas, hay varias maneras de poder mantenerse activo a una cierta edad, especialmente luego de los 50 años, como el hecho de llevar adelante una vida saludable basada en una alimentación sana y en realizar actividad física, que será clave para poder mantener un buen peso, evitar dolores en las articulaciones y evitar enfermedades que pueden aparecer y que preocupa a todos.
Por otro lado, lo que seguro no sabías es que existe un método que te ayuda a comprobar si eres realmente un anciano, y que basta solamente con un ejercicio físico. Este estudio fue realizado por especialistas de la Universidad de Harvard y que comprobó que puede ser una forma en la que se develen algunas debilidades concretas del cuerpo y este estudio se lo conoce como el ‘Test del abuelo’.
Señales de que puedes ser adulto mayor
Una de las señales que indicarían que ya estás en la vejez es no poder ponerte los calcetines del pie sin apoyarte de algún lado y esto se debe principalmente a la falta de equilibrio y de pérdida de fuerza en las piernas. Es acá donde los abductores de cadera cumplen un rol clave cuando el equilibrio de las personas falla; por lo que hay un ejercicio que te permitirá saber qué tan viejo eres. De acuerdo a la dificultad que presentes en el ejercicio, será el problema que puedes tener.
En qué consiste el test del anciano
El test del anciano consiste en que la persona debe colocarse de pie y tratar de ponerse los calcetines y zapatos de pie, apoyado sobre una sola pierna, sin dejar que el otro pie que se calza toque el suelo en ningún momento. La persona tiene que colocarse sobre una superficie descalza, cerca de una pared por si necesita apoyo y deberás levantar un pie del suelo, agacharse, recoger el calcetín y colocarlo sin apoyar el pie levantado. Luego, deberás recoger el zapato, colocarlo y atarlo.
