La lavanda es una de las plantas aromáticas más populares de todas, y que es usada no sólo para la jardinería, sino para la elaboración de cosméticos sino de perfumes o aromas que pueden perfumar la casa. Por otro lado, el hecho de tenerla en el jardín, lo transformará por completo añadiéndole un color diferente, pero para podar lograr eso, es fundamental llevar adelante diversas tareas, y una de ellas es la poda, por lo que te compartiremos cómo tienes que hacerlo para que estalle de flores.
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Otra de las características que tiene la lavanda es que es una planta originaria del Mediterráneo, el sur de África y el sureste de India, que se destaca por ser un arbusto perenne del que se conocen como 30 especies con tallos pilosos, hojas finas y largas; y cuyo aroma tiene propiedades relajantes que son usadas tanto en el mundo de la medicina, como en la perfumería, la gastronomía y la decoración.
Cuáles son los beneficios de la lavanda
Entre los beneficios que debemos mencionar de la lavanda como planta es que ayuda a tratar el insomnio por lo que podrás conciliar el sueño gracias a esta planta; alivia dolores estomacales debido a sus propiedades antiinflamatorias y es aperitiva, entre otras. Además, su uso no se limita solo a la jardinería, y es que podremos encontrarlas en muchos productos de cosmética y de cuidado.
Cómo hay que podar la lavanda para que estalle de flores
Sin embargo, para poder disfrutar de las propiedades de la lavanda y que estalle de flores en la temporada, hay ciertos cuidados que debemos tener en cuenta, como el sustrato que necesita, el riego y la poda, que será clave para garantizar un buen crecimiento. Es por eso que los jardineros compartieron cómo tienes que hacer para llevar adelante una buena poda.
De acuerdo a lo que compartieron los jardineros expertos, la poda de la lavanda consiste en retirar las flores secas una vez finalizada la floración y realizar una poda liviana para estimular el crecimiento de nuevas ramas, y que se aconseja hacerlo en el inicio de la primavera o la llegada del otoño, es decir, un mes antes o después de la floración.
