El método japonés de 3 palabras que puede ayudar a recuperar la calma mental es shō ga nai: una expresión asociada a la idea de aceptar aquello que no puede evitarse o cambiarse. Aunque no se trata de una técnica psicológica clínica ni de una fórmula capaz de eliminar el estrés, este principio puede relacionarse con estrategias de aceptación utilizadas en psicología para reducir la lucha constante contra situaciones que escapan al control personal.
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La idea adquiere relevancia en una época marcada por la sobrecarga de información, las preocupaciones laborales y la necesidad de resolver rápidamente todo tipo de problemas. Desde la psicología, aceptar una circunstancia no significa resignarse ni dejar de actuar, sino reconocer primero qué aspectos dependen de uno mismo y cuáles no.
¿Qué significa el método japonés “shō ga nai” para recuperar la calma?
Shō ga nai (también transliterado como shikata ga nai en una expresión relacionada) puede traducirse aproximadamente como "no se puede evitar" o "no hay nada que hacer al respecto". Forma parte de expresiones culturales japonesas vinculadas con la aceptación de circunstancias inevitables.
Aplicado al bienestar cotidiano, el principio invita a diferenciar entre aquello que puede modificarse y aquello que no. En lugar de gastar energía intentando controlar una situación inevitable, la persona puede concentrarse en la respuesta que sí está en sus manos.
Este proceso puede organizarse en 3 palabras o pasos sencillos:
- Observar: identificar qué está ocurriendo sin reaccionar inmediatamente. El objetivo es reconocer pensamientos, emociones y circunstancias antes de tomar una decisión impulsiva.
- Aceptar: reconocer que existe una situación que, al menos por el momento, no puede modificarse. Aceptar no significa estar de acuerdo con lo ocurrido, sino dejar de luchar mentalmente contra un hecho que ya existe.
- Actuar: una vez reconocidos los límites, elegir qué acción concreta sí puede realizarse. De esta manera, la atención pasa de la preocupación a aquello que está bajo control.
¿Cómo aplicar este principio japonés cuando hay estrés o preocupación?
El psicólogo Jon Kabat-Zinn, creador del programa de Reducción del Estrés Basada en Mindfulness (MBSR), ha investigado ampliamente la importancia de prestar atención al momento presente y desarrollar una actitud de aceptación. Para llevar esta idea a la vida cotidiana, se puede comenzar con una práctica breve:
- Detenerse unos minutos: ante una situación estresante, hacer una pausa antes de responder permite reducir las reacciones automáticas.
- Preguntarse qué está bajo control: diferenciar entre las circunstancias que pueden modificarse y aquellas que dependen de factores externos.
- Aceptar lo que no puede cambiarse en ese momento: reconocer la realidad sin añadir pensamientos como “esto no debería estar pasando” puede disminuir la lucha interna.
- Elegir una acción concreta: en lugar de intentar resolver todo de una vez, identificar el siguiente paso posible.
- Volver al presente: concentrarse en la tarea inmediata evita anticipar continuamente escenarios negativos.
La psicóloga Susan David, investigadora de la Universidad de Harvard y autora de Emotional Agility, sostiene que las personas pueden aprender a relacionarse de una manera más flexible con sus emociones. Desde esta perspectiva, intentar eliminar inmediatamente cada pensamiento desagradable no siempre resulta útil. Reconocer lo que se siente puede facilitar una respuesta más consciente.
Por eso, el valor de este principio japonés no está en repetir las palabras como si fueran una fórmula mágica, sino en incorporar una pregunta sencilla ante los momentos de tensión: "¿Esto está bajo mi control?". Si la respuesta es negativa, puede ser útil aceptar la situación y dirigir la energía hacia aquello que sí puede hacerse.
