En temporada de calor el agua es elemental para mantenerse bien hidratados. Aunque en muchos sitios especializados se indica que lo ideal es beber la denominada agua pura o potable, algunas pueden aportar todavía más en algunos aspectos. Por eso en esta ocasión se te anima a conocer el chilacayote y todo lo que te puede aportar preparado en un líquido de origen prehispánico.
¿Por qué es buena el agua de chilacayote?
Aunque se encuentra en diferentes regiones del país, el chilacayote es bastante típico de Oaxaca. Cuenta con una pulpa fibrosa y muy suave, lo que convierte este fruto en una opción de pulpa única, dulce y altamente refrescante. Y es que sus propiedades son prácticamente naturales en cuanto a su cantidad de agua, fibra y compuestos ligeros.
En ese sentido, al natural o convertida en agua sería un beneficio especial por el alto contenido de vitaminas y minerales de este fruto. Además, se indica que trae consigo beneficios digestivos y de hidratación. Y por si eso no fuera suficiente, es sencilla de preparar para disfrutar en estos días que el calor sigue como protagonista en una buena parte del día.
¿Cómo se prepara el agua de chilacayote para disfrutar este verano?
Ingredientes
- Un chilacayote mediano
- Dos o tres litros de agua
- Un piloncillo o ¾ de kilo de azúcar
- Una a dos rajas de canela
- Clavos de olor (si así se gusta)
- Hielo al gusto
- Ralladura o jugo de limón (si se quiere equilibrar lo dulce del fruto)
Preparación del agua de chilacayote
- Lava perfectamente el chilacayote, córtalo en trozos y quítale la cáscara. Además, quita las partes amarillas alrededor de las semillas, pues amargan la preparación.
- Debes meter todo en una olla, junto con la canela y los clavos. Alrededor de 20 a 40 minutos dejarás que se caliente a fuego medio, hasta el punto que se suavice el fruto.
- Allí se anima a agregar el piloncillo y revolver hasta que se disuelva por completo.
- Pasado ese tiempo, apaga el fuego, deja que enfríe lo suficiente y deshebra la pulpa para separar la fibra.
- Después podrás agregar el agua fría suficiente, ajustarás el dulzor y lo meterás al refrigerador. Y así, podrás disfrutarla cuando quieras.
