Si quieres usar té de manzanilla para regar tus plantas, prepara una infusión sin azúcar, déjala enfriar por completo y dilúyela antes de aplicarla sobre el sustrato. Esta práctica casera se utiliza principalmente como complemento para mantener un ambiente menos favorable para ciertos hongos del suelo.
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La manzanilla (Matricaria chamomilla o Matricaria recutita) contiene compuestos vegetales con propiedades antimicrobianas estudiadas en distintos contextos. Sin embargo, no reemplaza el riego habitual ni un fertilizante.
Por eso, algunas prácticas de jardinería doméstica aprovechan una infusión suave para el cuidado de plántulas y semillas. Pero organismos especializados en horticultura recomiendan priorizar un buen drenaje, una iluminación adecuada y un riego adaptado a cada especie.
¿Cómo preparar té de manzanilla para regar las plantas?
El té de manzanilla no debe tener ningún ingrediente adicional. El azúcar, la miel, la leche o los edulcorantes no deben incorporarse porque pueden atraer insectos y favorecer la aparición de microorganismos no deseados.
- Prepara una infusión suave: coloca una bolsita de manzanilla o una pequeña cantidad de flores secas en agua caliente y deja reposar durante unos minutos.
- Deja que se enfríe: nunca utilices la infusión caliente sobre las raíces porque podría dañar la planta.
- Diluye antes de aplicarla: mezcla una parte de la infusión ya fría con aproximadamente tres partes de agua.
- Úsala sobre el sustrato: aplica una cantidad moderada alrededor de la base, evitando saturar la tierra.
- No reemplaces el riego habitual: el agua sigue siendo el principal recurso para hidratar las plantas.
El Servicio de Extensión de la Universidad Estatal de Lowa (Lowa State University Extension and Outreach) ha estudiado el uso de infusiones de manzanilla en el manejo de problemas asociados con plántulas.
¿Qué beneficios puede aportar el té de manzanilla a las plantas?
La principal utilidad atribuida a la infusión de manzanilla en jardinería está relacionada con determinados microorganismos y con el cuidado preventivo de plántulas. Algunos estudios y recomendaciones de extensión agrícola han explorado sus propiedades antimicrobianas, aunque esto no significa que funcione como un tratamiento universal contra enfermedades.
Estas son las prácticas más importantes para acompañar el método:
- Evitar el exceso de humedad: un suelo constantemente mojado favorece problemas de raíces y algunas enfermedades. La Universidad de Minnesota recomienda permitir que el sustrato se seque según las necesidades de cada especie.
- Utilizar recipientes con drenaje: los agujeros en la base de las macetas permiten eliminar el exceso de agua.
- Mantener una buena circulación de aire: la ventilación ayuda a disminuir las condiciones favorables para determinados hongos.
- Retirar hojas enfermas: el material vegetal afectado debe eliminarse para reducir la posibilidad de propagación del problema.
- Usar el té como complemento: la infusión no sustituye los fertilizantes ni los tratamientos específicos recomendados para una enfermedad identificada.
La Royal Horticultural Society (RHS) coincide en que la prevención es fundamental para mantener plantas sanas y recomienda prestar especial atención al equilibrio entre riego, drenaje, ventilación y condiciones de cultivo. Por lo tanto, el té de manzanilla puede incorporarse ocasionalmente a una rutina de jardinería doméstica, pero no debe considerarse un fertilizante milagroso.
