Si el microondas pasa la mayor parte del tiempo sin utilizarse, su interior puede convertirse en un espacio extra para mantener algunos objetos de la cocina protegidos y organizados. Desde textiles hasta recipientes pequeños, hay varias formas de aprovechar este rincón sin ocupar una alacena completa. Antes de convertirlo en almacenamiento, es importante desconectar el microondas de la corriente eléctrica y asegurarte de que no volverá a utilizarse para calentar alimentos mientras tenga objetos dentro.
Formas para aprovechar el interior del microondas al máximo
Si el microondas ya no forma parte de tu rutina diaria, puedes darle un segundo uso y convertir su interior en un pequeño espacio de almacenamiento. Estas alternativas te permitirán mantener distintos objetos de la cocina protegidos, ordenados y fuera de la vista, sin necesidad de ocupar nuevos cajones o alacenas.
- Úsalo como panera o tortillero. El interior del microondas puede funcionar como un espacio cerrado para colocar pan, tortillas, bollos o productos de repostería que quieras mantener protegidos de polvo e insectos. Lo ideal es conservarlos dentro de una bolsa o recipiente adecuado y evitar introducir alimentos calientes.
- Guarda los textiles de cocina. Los trapos, servilletas de tela, manteles individuales y manoplas para el horno pueden ocupar bastante espacio en los cajones. Aprovecha el interior del microondas para mantenerlos juntos y doblados, especialmente aquellos que utilizas con menor frecuencia.
- Convierte el espacio en un organizador de tazas. Si tienes tazas pequeñas, vasos o jarras que solamente utilizas en ocasiones especiales, puedes apilarlos cuidadosamente dentro del microondas para liberar espacio en las alacenas de uso diario. Colócalos de manera estable para evitar que se golpeen entre sí.

Qué hacer con el espacio dentro del horno de microondas, si no lo usas mucho: 6 ideas para aprovechar cada rincón en la cocina|Pinterest - Ordena los recipientes de plástico. El interior también puede servir para controlar el desorden de los recipientes pequeños. Apila los envases y coloca sus tapas juntas para evitar que terminen repartidos por diferentes cajones. Es una alternativa especialmente práctica cuando tienes pocos espacios de almacenamiento.
- Crea una pequeña estación de aperitivos. Barras de cereal, galletas empaquetadas, frutos secos y otros snacks pueden mantenerse organizados en este espacio. Utiliza cajas o recipientes para agruparlos y así evitar que las bolsas queden desperdigadas sobre la barra de la cocina.
- Protege tus recetarios. Si sueles cocinar con libros, libretas o recetas impresas, el interior del microondas puede convertirse en un pequeño refugio para mantenerlos alejados de salpicaduras, grasa y vapor. Colócalos ahí cuando no los estés utilizando y tendrás las recetas a mano sin dejarlas sobre la encimera.
