Llevar una barba impecable y con personalidad se ha convertido en el sello de identidad de muchos hombres; sin embargo, cuando decides ponerte el delantal y entrar a una cocina de alta exigencia como la de MasterChef 24/7, el vello facial deja de ser un tema exclusivamente estético para convertirse en un asunto de higiene.
Cocinar a nivel profesional implica alinearse con las normas más estrictas de salud pública. De hecho, los lineamientos oficiales de la Secretaría de Salud de México son muy claros al respecto para evitar cualquier tipo de contaminación en los alimentos: el uso de barba y cabello facial no está permitido dentro de las estaciones, a menos que se encuentren totalmente protegidos por cubrebocas o redecillas especiales para el rostro.
¿Un chef puede tener barba?
Para los cocineros que se resisten a pasar el rastrillo por completo, la norma marca límites muy específicos que se deben cumplir antes de encender las estufas. Si se opta por llevar bigote, este debe ser corto, mantenerse escrupulosamente limpio y jamás rebasar la comisura de los labios ni extenderse más allá de los lados de la boca, quedando estrictamente prohibidos los estilos tipo manubrio o aquellos que bajan de la barbilla.
Las patillas también juegan su propio campeonato en el set: deben lucir limpias, recortadas y nunca sobrepasar la parte inferior de la oreja, dejando fuera las famosas formas de "chuleta de puerco" o acabados curveados, salvo que se use un protector facial completo.
¿Cómo se debe cuidar una barba en MasterChef 24/7?
Además del reglamento, el verdadero truco de supervivencia para los cocineros barbones radica en el cuidado diario fuera de las cámaras. El vapor constante de los caldos y las altas temperaturas resecan la piel debajo del vello, provocando comezón y descamación.
Los expertos recomiendan lavar la zona con shampoo neutro todas las noches al terminar el servicio y aplicar aceites hidratantes ligeros que no tapen los poros. En MasterChef 24/7, mantener la disciplina en el arreglo personal es tan vital como dominar los tiempos de cocción; al final del día, la limpieza es el ingrediente que nunca puede faltar en la cocina más famosa de México.