La tensión creció dentro de MasterChef 24/7 cuando la Zahie Téllez pidió mayor velocidad a los equipos y les recordó que los últimos 15 minutos del reto debían enfocarse completamente en el emplatado. Mientras el tiempo seguía avanzando, el Adrián Herrera también compartió su preocupación sobre el desempeño del equipo amarillo, señalando que existía mucho desorden dentro de la cocina y dejando en duda si lograrían entregar un buen resultado. La presión y el caos comenzaron a apoderarse de los cocineros justo antes de continuar con la siguiente parte del programa.