Los ostiones, amados por muchos (por otros no tanto), son un alimento del mar que es muy popular en diferentes partes del país, pero, ¿qué tan saludables son? En MasterChef 24/7 te vamos a contar sus beneficios.
Más allá de su valor gastronómico en las mesas mexicanas, este molusco destaca por ser una auténtica joya nutricional y un aliado indispensable para la salud del planeta, tal como informa el blog de Feast Bozeman.
¿Qué tan bueno es comer ostiones?
Pese a su tamaño, el ostión es un alimento denso en micronutrientes y bajo en calorías. Su consumo aporta grandes bondades al organismo:
Su elevado contenido de ácidos grasos omega-3 ayuda a reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares y eleva el colesterol "bueno" (HDL). Comer tres ostiones basta para cubrir el requerimiento diario recomendado.
Es una de las fuentes naturales más ricas en zinc, un mineral antioxidante clave para prevenir infecciones y fortalecer las defensas del cuerpo.
Su concentración de vitamina B12 favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso, la producción de ADN y la prevención de la fatiga muscular.
¿Cómo preparar ostiones para comer?
Para aprovechar al máximo su complejidad de sabores en casa o en un restaurante, el protocolo culinario sugiere seguir estos pasos:
Con la ayuda de un tenedor pequeño o cuchillo ostra, despega con cuidado la carne de la concha.
Desliza el ostión hacia la boca, pero no lo tragues de golpe. Mastícalo despacio para liberar los matices dulces, salinos o acordonados a pepino y melón según su origen marino.
Abre ligeramente la boca al masticar para oxigenar el bocado y potenciar el paladar. Finalmente, acompaña con una copa de vino espumoso o un vino blanco de buena acidez para limpiar la boca y refrescar el gusto.