En la cocina más famosa de México, MasterChef 24/7, el arroz es uno de los ingredientes más nobles, versátiles y fundamentales para construir desde platos fuertes hasta deliciosos postres; sin embargo, este cereal no solo es un aliado indispensable frente a los fogones; ya que el arroz es considerado uno de los tesoros más potentes dentro del universo de la cosmética y el cuidado personal. Si buscas una piel radiante, equilibrada y luminosa para combatir el desgaste diario, la respuesta podría estar directamente en tu despensa.

¿Qué tan bueno es el arroz para la piel?
El uso del arroz en la belleza y los tratamientos estéticos posee un trasfondo histórico, ya que "desde hace siglos, las culturas asiáticas han aprovechado los beneficios del arroz no solo en la alimentación, sino también en la cosmética. El agua de arroz es un secreto de belleza ancestral en Japón y Corea", detalla Paula Rodríguez, bioquímica especializada en dermofarmacia y cosmética para Glamour. Rodríguez señala que su extraordinaria riqueza en antioxidantes, vitaminas y minerales resulta ideal para mejorar la textura cutánea, reducir imperfecciones y equilibrar la producción excesiva de sebo.
Por su parte, el farmacéutico Fran Diéguez destaca los activos estrella que componen al grano: contiene almidones que suavizan la dermis, ácido fítico —el cual actúa como un exfoliante sumamente noble— y niacinamida natural. Esta última es idónea para atenuar manchas y devolver la luminosidad perdida, convirtiéndolo en un elemento multifunción que hidrata, refuerza la barrera de la piel y combate los signos del envejecimiento.
¿Qué pasa si uso mascarillas de arroz todos los días?
Es importante que, como todo en la vida, busques el equilibrio, ya que aunque el arroz es un gran aliado de belleza, abusar de él podría causarle algunas irritaciones a la piel, según detallan los expertos en el tema. Es así que para las mascarillas con arroz y otros ingredientes, la recomendación profesional limita el uso de estas mascarillas a 2 o 3 veces por semana. Dale a tu piel el tiempo necesario para regenerarse.