La tensión alcanzó niveles máximos en las cocinas de MasterChef 24/7 este miércoles 15 de julio de 2026. La jornada arrancó con una gran dosis de suspenso cuando la conductora Claudia Lizaldi cerró oficialmente las votaciones del público para anunciar al tercer capitán de la noche.
Con los tres líderes definidos, la estrategia entró en juego inmediatamente: seleccionar a los integrantes de sus escuadras y diseñar menús capaces de convencer a un exigente grupo de comensales. El reto no dio margen al error, pues los equipos tuvieron que enfrentarse a un "triatlón culinario" diseñado especialmente para alimentar a 15 atletas de alto rendimiento.
La prueba de fuego consistió en la entrega de dos preparaciones: un energético acai bowl y un plato fuerte de brochetas acompañadas de su respectiva salsa y guarnición. Con solo 15 minutos para presentar la primera opción y 35 minutos para la segunda —con la posibilidad de sumar valiosos segundos extra según su desempeño en la pista de la cocina—, el verdadero reto fue dominar el primer platillo estrella de la tarde.
¿Qué es un acai bowl? El platillo estrella de MasterChef 24/7 este 15 de julio
De origen brasileño, este platillo tiene como base el asaí (o açaí), una pequeña fruta silvestre de color morado oscuro proveniente de las palmeras de la Amazonia, sumamente valorada por sus propiedades antioxidantes y nutrientes esenciales.
La preparación consiste en procesar la pulpa congelada de esta fruta junto con otras opciones como plátano, fresas o leche vegetal, hasta obtener una textura espesa, suave y sumamente fría, similar a la de un helado semicongelado. El verdadero arte, y lo que los jueces evaluaron con lupa, radica en la armonía visual y de texturas al montarlo. Tradicionalmente se corona con una vistosa selección de ingredientes crujientes y frescos: granola artesanal, semillas de chía, rodajas de fruta fresca, coco rallado y un sutil hilo de miel.
El reto de la consistencia perfectaEl gran obstáculo de la tarde para los equipos fue el factor tiempo. En una cocina caliente y bajo la presión de los minutos corriendo, mantener la temperatura del acai bowl para evitar que se convirtiera en un batido completamente líquido requirió de una coordinación impecable.
