En MasterChef 24/7, la repostería es el talón de Aquiles de muchos cocineros. Uno de los postres más tradicionales, pero que más técnica exige para evitar texturas porosas o sabores quemados, es el clásico flan de caramelo.
Lograr la perfección no es cuestión de suerte, sino de aplicar los consejos de los expertos en cocina. Para preparar esta emblemática receta con insumos básicos —leche, azúcar, huevos enteros y una vaina de vainilla—, te recomendamos dominar estos cinco trucos clave basados en el método tradicional de Larousse Cocina.
¿Cómo se prepara un flan de caramelo al estilo MasterChef 24/7?
El punto exacto del caramelo de base
El primer obstáculo es la base. En una sartén pequeña, mezcla media taza de azúcar con un cuarto de taza de agua. El truco de cocina es disolver bien el azúcar antes de que empiece a hervir y dejarlo al fuego unos cinco minutos hasta que tome un tono ámbar brillante. Viértelo de inmediato en los moldes, inclinándolos en todas direcciones para cubrir el fondo antes de que se solidifique.
Infusión aromática y sin prisa
La clave de los chefs está en calentar a fuego medio dos tazas de leche, una taza de azúcar y media vaina de vainilla en una sartén mediana. Mueve constantemente para disolver el azúcar por completo y, justo al retirar de la estufa, saca la vaina. Esto garantiza un sabor profundo en el paladar.
El templado correcto de los huevos
Para evitar que el huevo se cuaje y arruine la textura, bate cuatro piezas en un tazón aparte. El secreto profesional consiste en añadir poco a poco la leche caliente sin dejar de batir. Una vez que la mezcla de huevo esté templada, vierte con seguridad el resto de la leche.
Baño María a temperatura controlada
Precalienta el horno a 180°C. Coloca los moldes con la preparación dentro de un recipiente de baja altura lleno de agua caliente. Hornea de 40 a 50 minutos; sabrás que está listo cuando, al introducir un cuchillo en el centro, este salga completamente limpio.
Paciencia en el refrigerador
Al salir del horno, déjalos templar. El truco final es refrigerarlos tapados durante un mínimo de cuatro horas antes de desmoldar sobre el plato, permitiendo que el caramelo escurra de manera fluida y brillante por los lados.
