Ramahá abrió su corazón para narrar una hermosa historia de amor que poco a poco comienza a escribirse entre el sabor, las salsas y los retos de MasterChef 24/7. Con una mezcla de emoción, ilusión y muchas preguntas por responder, el cocinero compartió cómo esta conexión ha ido creciendo en medio de una competencia donde las emociones están siempre al límite. Ahora la gran incógnita es qué pasará con esta historia y si logrará seguir creciendo mientras ambos continúan enfrentando los desafíos de la cocina más famosa de México.