Julio reveló lo exigente que solía ser en sus citas pasadas y admitió en MasterChef 24/7 que era muy ‘pikys’, reconociendo que al menor detalle que no le agradara de una mujer, decidía no volver a salir con ella. Sin embargo, esa exigencia cambió por completo con su actual novia, de quien confesó estar tan enamorado que le fascina absolutamente todo, incluyendo su nombre.