Las redes sociales nacieron para mantenernos conectados con personas que no están cerca y compartir momentos de nuestras vidas. Sin embargo, en los últimos años, el fenómeno del oversharing - o compartir en exceso, en español - se ha vuelto cada vez más común. Por ello, en una época en la que muchas personas dedican gran parte de su tiempo a pensar qué publicar en sus perfiles, optar por no compartir constantemente aspectos de la vida personal, puede ser una señal de madurez emocional, según la psicología.
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¿No publicas nada en redes sociales? La psicología dice que eres una persona más madura
De acuerdo con expertos de IPSIA Psicología, las personas que no publican en redes sociales por decisión propia tienen mayor madurez emocional, ya que están eligiendo de manera consciente en qué desean poner su tiempo y atención. “El no publicar nada, desde la psicología contextual, puede entenderse como un acto de recuperación del locus de control interno”, explican los expertos. “La persona deja de actuar en función de la audiencia y empieza a actuar desde sus propios valores. Eso no es patología: es madurez conductual”.
En otras palabras, las personas que deciden no publicar constantemente en redes sociales no necesariamente lo hacen para proteger su privacidad. En muchos casos, esta conducta refleja una menor necesidad de aprobación, reconocimiento o validez. Y es que, el ser humano que se siente cómodo con sus experiencias, sin tener la obligación de compartirlas públicamente, demuestra un mayor nivel de confianza en sí mismo y, por ende, un mejor manejo de sus emociones, lo que puede ser una señal de mayor madurez emocional.

¿En qué momento no publicar en redes sociales se vuelve un problema?
Si bien en la mayoría de los casos el no publicar constantemente en redes sociales corresponde a una decisión saludable y consciente, existen otros en los que podría representar un problema. No es lo mismo alejarte del internet por elección propia, como estar dedicándote a cosas más importantes, que hacerlo por miedo a las críticas o al juicio de los demás. Si este último es tu caso, lo más probable es que la ausencia en redes sociales esté relacionada con inseguridades o miedos que deben identificarse y ser tratados en terapia.
