La psicología es una disciplina científica relativamente nueva que nació a finales del siglo XIX y tuvo un gran desarrollo durante gran parte del siglo XX, según la Universidad de Palermo (Argentina). Con el paso de los años, diferentes investigaciones y estudios han sumado grandes conocimientos a esta disciplina para cumplir con su labor en la actualidad.
Entre los profesionales que marcaron a la psicología se encuentra el neurólogo austriaco Sigmund Freud, reconocido como el creador del psicoanálisis. Eso le permitió convertirse en uno de los expertos más influyentes relacionados con el ámbito de la psicología.
¿Quién fue Sigmund Freud?
Sigmund Freud dio a conocer conceptos como narcisismo, pulsión de muerte o complejo de Edipo y quiso darle significado a nuestros sueños, destaca la Universidad de Valencia (España). Esta casa de estudios remarca que “La interpretación de los sueños” es su obra más importante y conocida.
Desde la Universidad de Ciencias y Administración de México ponen el foco en el psicoanálisis, un método con el que Sigmund Freud “causó gran revuelo en su momento y se basa en intentar explicar el comportamiento humano para dar solución a los problemas mentales”.
Sigmund Freud y una frase para pensar
Diversas fuentes de información señalan que el pensamiento y las teorías de Sigmund Freud han hecho de él una de las figuras más relevantes en el pensamiento del siglo XX. Es por eso que muchas de sus premisas son ampliamente difundidas y estudiadas en la actualidad.
“Ser completamente honrados consigo mismo es un buen ejercicio” es una de las frases que Sigmund Freud inmortalizó y con la que apunta al mecanismo central con el que opera la mente humana: la tendencia al autoengaño. Lo que el neurólogo austriaco intentaba revelar es que el ego recurre constantemente a mecanismos de defensa para protegerse de deseos, temores, envidias o culpas que resultan demasiado incómodos para la conciencia.
En la actualidad, este ejercicio propuesto por Sigmund Freud implica desactivar las narrativas ideales que proyectamos hacia afuera para reconocer, con absoluta sinceridad, nuestras verdaderas contradicciones, emociones e inseguridades.
