Después del zafarrancho de la última vez, en el que Kenia Os aseguró haber recibido golpes entre el tumulto de la prensa, esta ocasión los medios guardaron distancia y esperaron por sus indicaciones para platicar con ella. Con toda la disposición de dejar atrás los roces, los medios la acompañaron hasta la bahía de ascenso y le dieron el beneficio de la duda recordando que el mensaje que ella habría dejado en redes sociales.