ver fotos
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
  • Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.
    Fabiola Campomanes.

Entérate en fotos: Fabiola Campomanes revela un triste aspecto de su vida que la llevó a “destrozarse” el rostro.

Entérate en fotos: Fabiola Campomanes revela un triste aspecto de su vida que la llevó a “destrozarse” el rostro.
La actriz habló abiertamente de una obsesión que no terminó como ella esperaba.

Fabiola Campomanes abrió su corazón y se sinceró por la dura situación que atraviesa debido a su obsesión por eliminar unas manchas en su cara.

La actriz se mostró en sus redes sociales al natural, sin maquillaje y reveló los daños en su piel luego de 8 años de intentos de eliminar las manchas.

Una obsesión que acabó mal

“Les hago este videito de cara lavada, no para que me juzguen sino para darles un consejito (...) hace ocho años me salieron unas manchas en la cara, justamente por abusar del sol -nunca hay que abusar de nada- y hace ocho años que me la he pasado obsesionada con ellas y con quererlas desaparecer de mi piel. A pesar de que tengo muy buena piel y que debería de estar agradecida por la piel que tengo, pues me obsesioné por quitármelas”, relató la intérprete.

“Acudí con los mejores cirujanos y dermatólogos y muchos tratamientos me ayudaron; otros, no tanto, pero yo seguí y seguí adelante y este último tratamiento que me hice, mi piel ya no aguantó, yo creo que mi piel está muy tratada, y se empezó a abrir, y me hizo estas abiertas”, agregó Campomanes.

“No es bueno obsesionarse con nada”

Fabiola señaló que confía en que las lesiones de su cara sanarán, pero hizo un llamado a sus seguidores a concientizar sobre aceptar los cambios.

“Lo más importante es el llamado de atención de mi propio cuerpo, de entender que no es bueno obsesionarse con nada, es una tontería real, hay que aceptar los cambios, porque todo cambia, eso es una constante en nuestras vidas, si no lo entendemos, vamos a sufrir mucho”, añadió.

“La perfección no existe”

“A veces está divertidísimo utilizar los filtros y ver esas pieles perfectas, pero la perfección no existe, no es real. La realidad de las cosas es que vamos a cambiar todos, nuestro físico se modificará y hay que fluir con eso. Confiemos en lo que es real, la energía que somos, en lo que hacemos sentir a las personas, eso es increíble, eso es más lindo, porque no se ve, se siente”.

La actriz pidió a sus seguidores no creer en la perfección, pues lo más importante está en el interior, el tiempo nos puede cambiar por fuera, pero podemos mejorar desde dentro.

21 enero, 2021
TV Azteca
Venga La Alegría
TV AZTECA | PROGRAMAS