El legendario actor surcoreano Ahn Sung-Ki murió a los 74 años , según confirmaron medios internacionales. La devastadora noticia llenó de tristeza a los fans de los K-Dramas y del cine coreano, quienes crecieron viéndolo dar vida a personajes entrañables que hoy quedan grabados en la memoria colectiva.
De acuerdo con Deadline, el reconocido como el “actor de la nación” falleció el lunes 5 de enero en Seúl, en el Hospital Universitario Soonchunhyang. La agencia que lo representaba confirmó su muerte y compartió detalles sobre sus últimos momentos, los cuales estuvieron marcados por una larga y silenciosa batalla contra la enfermedad.

¿De qué murió el actor coreano Ahn Sung-Ki?
Ahn Sung-Ki perdió la vida tras una prolongada lucha contra el cáncer de sangre, padecimiento que le fue diagnosticado tiempo atrás. Artist Company emitió un comunicado para despedirse del actor, describiéndolo como una figura irrepetible que marcó la historia de la cultura popular en Corea del Sur y cuyo legado logró trascender fronteras y generaciones.

¿Quién era el actor coreano Ahn Sung-Ki?
Ahn Sung-Ki participó en más de 100 películas y se consolidó como una auténtica leyenda del cine y la televisión surcoreanos. Nació en Daegu y desde muy pequeño encontró su vocación en las artes escénicas, influenciado por su padre, un reconocido productor de cine. Su debut ocurrió a los seis años en la cinta Twilight Train, estrenada en 1957, iniciando así una carrera que se extendería por décadas.
La fama y el reconocimiento llegaron con producciones emblemáticas como Tukabseu, Yeongwonhan Jegug, Chukje y Musa, trabajos que lo posicionaron como uno de los actores más respetados del país, según IMDb.

Al actor le sobreviven su esposa, Oh So-Young, con quien se casó en 1985, y sus dos hijos.
En palabras de su agencia: “Su actuación siempre estuvo centrada en las personas y en la vida, y a través de sus innumerables obras transmitió una profunda resonancia y consuelo a lo largo de generaciones”.
Esta triste noticia deja un vacío imposible de llenar en la industria del entretenimiento surcoreano. Su rostro, su voz y su sensibilidad seguirán viviendo en cada escena que filmó, recordándonos que el verdadero arte no muere: permanece, consuela y acompaña incluso después de la despedida. En redes sociales, algunos fans hicieron publicaciones para despedirse del actor.
