¿Quién no ha escuchado frases populares como "el amor para que dure debe ser disimulado", para referirse a las desventajas de las relaciones fugaces y la pasión desenfrenada? A Sócrates, uno de los principales pensadores y filósofos griegos, se le atribuye una frase sobre este tema: "El amor más caliente tiene el final más frío". A continuación te contamos más sobre qué significa.
La frase de Sócrates sobre las relaciones fugaces
Con su frase no es que Sócrates estuviera condenando el amor, pero también rechazaba romantizar en exceso. Como explica el blog especializado Pholosiblog, básicamente está explicando que las relaciones donde hay una pasión desmedida o exagerada suelen acabar de manera fría. Esto último puede entenderse de dos maneras: acabar en una indiferencia completa o en un gran conflicto. Tiene sentido porque un final con "odio" no suele ocurrir en una relación casual, sino en una relación apasionada pero fugaz.
La frase de Sócrates invita a la moderación y a pensar con la cabeza fría; nos explica que los romances desenfrenados pueden sentirse bien al principio, pero, ¿con qué nos queremos quedar al final? Todos hemos conocido al menos a una pareja que ha servido de ejemplo a la frase.
También es importante recordar que todas las relaciones tienen ciclos, que no siempre van a permanecer como en la primera fase de enamoramiento; si lo llevas a una metáfora del fuego, una relación que debes cuidar y en la que debe haber equilibrio para que no queme todo a su alrededor. Como explica el diario Times of India sobre la frase de Sócrates, no necesariamente dura más una llama intensa, sino la más persistente.
La mujer que inspiró a Sócrates sobre el amor
De acuerdo con Armand D'Angour, profesor de la Universidad de Oxford, es posible que una mujer haya influido en Sócrates para desarrollar su pensamiento en torno a cuestiones como el amor. Se trata de Aspasia de Mileto, una filósofa contemporánea suya.
Existen obras pictóricas que retratan la admiración de Sócrates hacia Aspacia. Por otro lado, según D'Angour, en la obra de Platón hay evidencia de que el filósofo "aprendió sobre el amor de una mujer": la sacerdotisa Diotima.
