Plutarco de Queronea, filósofo e historiador griego, dejó para la historia una frase que es reconocida hasta el día de hoy, como es: “La mente no es un recipiente que hay que llenar, sino un fuego que hay que encender”. Mientras que Aristóteles afirmó que “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”.
La frase resume un pasaje de Sobre cómo escuchar (De recta ratione audiendi), incluido dentro de Moralia. En el texto, Plutarco compara la mente con un recipiente que no necesita simplemente recibir contenido, sino con madera que requiere una chispa para producir el impulso de pensar por cuenta propia y desarrollar un deseo intenso por la verdad. Mientras que Confucio, filósofo chino, dijo que "El error consiste en no corregir el error".

¿Qué quiso decir Plutarco con su frase?
El pasaje aparece en la sección 18 de Sobre cómo escuchar, un texto dirigido especialmente a jóvenes que comenzaban estudios filosóficos. Plutarco explica que escuchar a un maestro no debería limitarse a recibir sus palabras. Para él, las ideas expuestas durante una lección debían servir como punto de partida para que el estudiante desarrollara sus propios razonamientos.
Plutarco también utiliza una segunda comparación para desarrollar la misma idea. Describe a una persona que acude a la casa de un vecino para obtener fuego y, al encontrar una gran llama, decide quedarse junto a ella para calentarse.
¿Quién fue Plutarco?
El filósofo nació aproximadamente entre los años 45 y 47 d. C. en Beocia, Grecia, y murió después del año 120 d. C. Fue filósofo de tradición platónica, biógrafo y ensayista, además de ocupar durante años el cargo sacerdotal en Delfos.
Sus obras más conocidas son Vidas paralelas y Moralia, una amplia colección de textos dedicados a cuestiones filosóficas, éticas, educativas y sociales.
Plutarco no buscaba únicamente registrar acontecimientos: comparaba las trayectorias de sus protagonistas y utilizaba sus decisiones y comportamientos para examinar cuestiones relacionadas con el carácter.
