El Centro Histórico de la Ciudad de México, CDMX, despide a uno de sus comercios más antiguos. Tras 137 años de historia, la Peletería Migliano bajó sus cortinas de forma definitiva. Durante más de un siglo, el negocio familiar vendió pieles, herrajes y accesorios para zapatería.
Don Emilio Eugenio, al frente del negocio por más de 50 años, explicó que los cambios de época, las nuevas tecnologías y la transformación del comercio en el centro llevaron al cierre. Los emblemáticos aparadores del local serán donados a un museo para conservar la memoria histórica del lugar.
El fin de esta tradicional peletería deja un espacio menos para los artesanos de la piel y marca el cierre de otro capítulo del comercio clásico de la capital.