Justo Rivera Parrazales, el señor de los Lamborghinis y Ferraris, está acusado de ser el operador financiero de La Barredora y de ser parte de una red que desvió fondos de salud en Chiapas e Hidalgo.
Quizá sus conexiones con Adán Augusto López y los exgobernadores de Chiapas, Rutilio Escandón, y de Hidalgo, Omar Fayad, lo blindaban. ¿Quién este polémico persnaje que fingió su muerte y escondía un enorme garaje con autos de lujo?
El garaje con autos de lujo en Yucatán
Se escondía en Yucatán. El millonario lote de vehículos con el que contaba lo mantenía en una propiedad totalmente hermética. Nadie imaginaba lo que había detrás de las paredes de dicho domicilio, donde los yucatecos no sabían que había.
Estaba muy cerca de la comisaría de Sierra Papakal, entre los municipios de Mérida y Progreso. Un enorme portón acompañado de cercas eléctricas y púas evitaba que algún curioso intentara asomarse o ingresar; también cámaras de seguridad.
¿Quién es Justo Rivera Parrazales?
Según investigaciones federales, Justo Rivera Parrazales se enriqueció gracias a su relación con exgobernadores como Rutilio Escandón, de Chiapas, de quien fue proveedor de insumos y materiales para la red hospitalaria estatal.
Yucatán fue el refugio de este hombre presuntamente vinculado con operaciones financieras y logísticas de “La Barredora”, grupo criminal con el respaldo de Adán Augusto López.
Las autoridades le aseguraron 15 vehículos de lujo, una caja fuerte, dos armas de fuego, cartuchos de distintos calibres, una bolsa con aparente metanfetamina, numerario en dólares, joyería, dispositivos de banca electrónica, equipos de comunicación y de cómputo, así como documentación y medios de almacenamiento digital.
Los bienes asegurados tienen un valor aproximado de 145 millones 263 mil 946 pesos, lo que representa una afectación a la capacidad financiera de la organización delictiva.