El 25 de julio de 2024 la escena del narcotráfico en México cambió: Ismael “El Mayo” Zambada fue detenido tras bajar de un avión, pero no iba solo; con él estaba Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo” Guzmán.
El aterrizaje de aquella en el Aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, en Estados Unidos, marcó un nuevo camino para el cofundador del Cártel de Sinaloa y quien fue sentenciado a cadena perpetua el 20 de julio 2026.
Violencia creció tras captura de “El Mayo” Zambada e hijo de “El Chapo”
La captura de ambos cambió el panorama de Sinaloa con un aumento en la violencia. Desde ese día, ningún mes ha bajado de 90 homicidios dolosos en el estado y además, se registraron más de 200 personas desaparecidas.
A la escalda de violencia, se ha sumado la tensión con Estados Unidos. En una carta difundida por su abogado Frank Pérez, el narcotraficante señaló que fue víctima de un secuestro planeado por Joaquín Guzmán López.
De acuerdo con “El Mayo” Zambada, fue invitado por el hijo de “El Chapo” a una reunión supuestamente a una reunión para resolver diferencias políticas entre Rubén Rocha Moya, ahora gobernador de Sinaloa con licencia, y el político Héctor Melesio Cuén Ojeda.
Las versiones de la captura de “El Mayo”
El 9 de agosto de 2024, el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, informó que ninguna agencia estadunidense participó en el operativo de captura de “El Mayo”.
Pero el 2 de julio de 2026, la historia cambió tras una investigación del periodista Luis Chaparro reveló que la aeronave que se utilizó para trasladar a Ismael “El Mayo” Zambada y a Joaquín Guzmán López, fue donada por el FBI a un museo y con una placa, la agencia estadunidense reconoció que realizó el operativo de captura.