El Hospital General José María Morelos y Pavón, que pertenece a ISSSTE y tiene 38 años de antigüedad está colapsando y eso que fue remodelada.
A decir del personal de Salud, esta área no es la adecuada y pone en riesgo a las pacientes de obstetricia. Aseguran que la vida de las madres y los bebés se ve afectadas por las condiciones en que operan.
Una cortina: la única división entre partos y urgencias generales
Azteca Noticias ingresó un día después de un parto y se encontró que solo una cortina divide el servicio temporal para mujeres embarazadas con el de urgencia para adultos.
Las camas están tan juntas que parecen pegadas una con la otra y eso dificulta la movilidad de los aparatos, por ejemplo, para la toma de signos vitales.
Sin aire acondicionado y al borde del hacinamiento
Personal de salud señala que “cuando el servicio se llene, el hacinamiento se hará evidente”. Mientras tanto, ya se vive un infierno por la falta de infraestructura. No cuentan ni con aire acondicionado.
Ya han interpuesto quejas ante las autoridades de su hospital, e incluso una demanda, pues consideran que ahí no se puede brindar una atención oportuna, segura y de calidad a los derechohabientes.
Para sumar a este horror, no se cumple con la Norma Oficial Mexicana para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio. Ni qué decir de la atención que se debe brindar al recién nacido.