La noche del domingo, la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, registró un fuerte estallido que pudo observarse desde distintos puntos de la ciudad.
Bolas de fuego iluminaron el cielo y una densa columna de humo se elevó sobre las instalaciones, las imágenes del incidente comenzaron a circular rápidamente en redes sociales, mientras ciudadanos buscaban información sobre lo ocurrido.
¿Qué dijo Pemex sobre la explosión en Salina Cruz?
Horas después del incidente, Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que se trató de una fuga de combustóleo y aseguró que se activaron protocolos de seguridad para controlar la situación.
La empresa señaló que se realizó un paro seguro de operaciones en una caldera generadora de vapor y en la planta catalítica, descartando riesgos para trabajadores y población cercana.
Según la versión oficial, la emergencia quedó bajo control sin que se reportaran personas lesionadas.
¿Por qué el incidente recuerda lo ocurrido en Dos Bocas?
La explosión en Salina Cruz inevitablemente reavivó las comparaciones con el incendio registrado el 17 de marzo de 2026 en la refinería de Dos Bocas.
En aquel momento, la versión inicial también minimizó lo ocurrido al señalar que se trataba únicamente de una fuga de aguas aceitosas y que no existían riesgos mayores.
Sin embargo, días después se confirmó la muerte de cinco trabajadores, mientras se difundían imágenes del siniestro que mostraban la magnitud real de la tragedia.
Familiares de víctimas siguen exigiendo justicia por Dos Bocas
A más de tres meses del accidente en Dos Bocas, familiares de las víctimas continúan reclamando respuestas.
Ana Cecilia Ronquillo, madre de una de las trabajadoras fallecidas, expresó: “Yo solo quiero no quede impune esto porque no se vale, ellos sabían lo que había pasado no avisaron”. Hasta ahora, el caso sigue bajo investigación de la Fiscalía General de la República.
Por otra parte, continúan las evaluaciones sobre lo ocurrido en Oaxaca, la atención también se centra en la transparencia de la información oficial y en las condiciones de seguridad dentro de las instalaciones petroleras.
Pemex sostiene que la situación fue controlada y que no existió peligro para la población, aunque el incidente volvió a encender el debate sobre la seguridad industrial en el sistema nacional de refinación.