La Fiscalía General de la República (FGR) determinó reservar por un periodo de cinco años toda la información contenida en la carpeta de investigación sobre el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) y diputado federal electo, ejecutado el 25 de julio de 2024. Argumentando que la difusión de las pesquisas representa un riesgo para la seguridad nacional, el debido proceso y el interés público, la dependencia federal mantendrá bajo llave los avances del caso, por lo que los detalles técnicos de las indagatorias no podrán ser consultados de manera pública sino hasta el año 2031.
La reserva del expediente ocurre tras el giro radical que tomó el caso cuando la FGR atrajo las investigaciones y desestimó por completo la versión inicial presentada por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, la cual sostenía que el exrector había sido víctima de un intento de asalto en una gasolinera de Culiacán. Los peritajes federales posteriores tiraron esa hipótesis al hallar evidencias biológicas y rastros de sangre de Cuén Ojeda en la misma finca de Huertos del Pedregal donde presuntamente fue secuestrado el capo Ismael "El Mayo" Zambada antes de ser trasladado en un vuelo no autorizado hacia Estados Unidos.
Las evidencias arrojarían que en realidad fue asesinado, aunque el caso sigue siendo una incógnita y una clave para la investigación de Rocha Moya, hoy acusado por EU de nexos con el narcotráfico.
Un expediente clave en el tablero de la seguridad nacional
La decisión de clasificar la información resalta la delicadeza política y judicial que rodea el expediente, al entrelazar el homicidio del político sinaloense con una de las intervenciones e investigaciones transfronterizas más complejas de los últimos años. El hermetismo dictado por la FGR busca evitar la filtración de datos de prueba, testimonios de testigos protegidos y líneas de investigación que involucran tanto a mandos locales como a células del crimen organizado operantes en la entidad.
Pese a las exigencias de transparencia por parte de sectores académicos, legislativos y familiares de la víctima, la resolución ministerial mantendrá en reserva la red de complicidades y la reconstrucción exacta de los hechos ocurridos aquel 25 de julio. Con ello, la FGR blindará la investigación en curso mientras avanzan los procesos judiciales paralelos relacionados con la captura de liderazgos del Cártel de Sinaloa en tribunales estadounidenses.
