La Fiscalía General del Estado de Chiapas anunció una investigación tras las denuncias por maltratos y torturas sufridas durante las supuestas "novatadas" realizadas a los alumnos de la Escuela Normal Rural de Mactumactzá.
Fiscalía de Chiapas abre investigación por tortura en novatadas
Jorge Luis Llaven Abarca, fiscal del Estado, anunció en un video compartido en sus redes sociales que ordenó iniciar las investigaciones respectivas por las cinco denuncias presentadas ante las autoridades.
“Tenemos hasta este momento cinco denuncias de alumnos, de alumnas que están denunciando hechos de violencia cometidos en su agravio”, dijo desde un mensaje grabado en Pantelhó.
Añadió que la investigación deriva de la revelación en medios de comunicación, como Azteca Noticias, por los maltratos sufridos por los alumnos en “estas clásicas novatadas que están llevándose a cabo en una escuela normal rural ubicada aquí en Tuxtla Gutiérrez”. No obstante, aseguró que no habrá impunidad por estos “hechos lamentables”.
Testimonios de abusos en la Normal de Mactumactzá
Previamente, Azteca Noticias reveló que al menos 50 alumnos de la Escuela Normal Rural de Mactumactzá se han quejado de maltratos realizados desde la semana pasada.
Una joven en especial señaló que, durante los sucesivos cursos de inducción, le quitaron sus pertenencias, alimentos, medicamentos y la encerraron en un salón donde ni siquiera tenía ventilación.
Denuncian abusos y tortura durante novatada en la Normal Mactumatzá en #Chiapas
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) July 29, 2026
Una estudiante de la Normal Rural Mactumatzá terminó hospitalizada por deshidratación severa tras sufrir privación de sueño, encierro y racionamiento de comida y agua en el curso de inducción.… pic.twitter.com/cl9cwnUMQD
El calvario de los alumnos de la normal Mactumactzá: deshidratación y castigos extremos
Las víctimas relatan que no les dejaban dormir y, en el día, les ponían a hacer ejercicios bajo el rayo del sol, sin acceso a agua ni alimentos. Agregó que tenían que “ganarse el agua” y compartían un vaso entre cinco compañeros. La alumna narró que incluso vio cómo sus propias compañeras se desmayaban del cansancio y la deshidratación.
Al sufrir los maltratos, la alumna afirmó que renunció a la Escuela Normal y, en forma de castigo, la abandonaron en una banca del Parque Central, donde los transeúntes le brindaron auxilio y llamaron a su padre, quien viajó seis horas desde la comunidad de Simojovel para rescatarla.
A pesar de que quiso poner una denuncia, la Fiscalía le respondió que era una “costumbre”, una tradición de la Escuela Normal, y le indicó que no podían hacer nada más.
