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Hombre sudanés comete brutal ataque con cuchillo en Irlanda del Norte

Un apuñalamiento en el norte de Belfast, grabado y difundido en redes sociales, ha encendido las alertas de las autoridades ante posibles disturbios.

Hombre sudanés ataca con cuchillo en Belfast
|Reuters

Un hombre de 30 años fue detenido y acusado por intento de homicidio, amenazas de muerte y posesión de un arma blanca en la vía pública, tras protagonizar un violento ataque con cuchillo en el norte de Belfast el pasado lunes por la noche. El incidente, que dejó a la víctima hospitalizada en estado grave y con heridas severas en el rostro, los ojos y la espalda, ha conmocionado a la comunidad local y escalado políticamente en el Reino Unido.

La agresión fue capturada en video por un testigo y se viralizó en cuestión de horas en las redes sociales. En las imágenes se observa al atacante inmovilizando en el suelo a la víctima, quien ya se encontraba ensangrentada, justo antes de que civiles y agentes de la policía intervinieran para frenar la agresión. El Servicio de Policía de Irlanda del Norte confirmó horas antes que el sospechoso es un ciudadano de origen sudanés que cuenta con el derecho legal de residencia en el territorio.

¿Ataque terrorista?

El subjefe de la policía norirlandesa, Ryan Henderson, informó que por el momento no existe ningún indicio que vincule el ataque con actividades terroristas, subrayando que la investigación se encuentra en su fase inicial. No obstante, las autoridades admitieron que el caso ha generado una "profunda preocupación comunitaria", por lo que hicieron un llamado a la prudencia ante las convocatorias de protestas que ya comienzan a circular en internet.

Por su parte, el jefe de la policía de Irlanda del Norte, Jon Boutcher, pidió a la ciudadanía no dejarse manipular por narrativas externas: "No permitan que personas que no saben nada sobre Irlanda del Norte influyan en el comportamiento de nuestra gente desde la distancia a través de las redes sociales". Las alarmas de las fuerzas de seguridad están justificadas; hace apenas un año, la localidad cercana de Ballymena vivió varias noches de disturbios de tintes racistas tras una acusación contra dos jóvenes rumanos que posteriormente fue desestimada por los tribunales.

La población culpa a las políticas migratorias

El incidente ocurre en un ecosistema político sumamente inflamable en el Reino Unido. La semana pasada, la difusión del video de la muerte de Henry Nowak, un estudiante blanco apuñalado que fue esposado por la policía en sus últimos minutos de vida en diciembre, provocó una ola de indignación nacional que los sectores de la derecha dura han utilizado para cuestionar las políticas migratorias y de seguridad.

El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó enérgicamente el suceso de Belfast calificándolo de "horripilante" y "repugnante". "Tengo absolutamente tolerancia cero con este tipo de escenas de violencia abominable en nuestras calles", afirmó el mandatario, quien además agradeció la valentía de los ciudadanos que intervinieron para salvar la vida de la víctima.

Desde la acera de enfrente, la líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, vinculó el ataque con la inmigración ilegal sin aportar pruebas inmediatas, urgiendo a las fuerzas del orden a publicar los detalles del caso a la brevedad para dar certidumbre a la población. En la misma línea, Nigel Farage, cuya formación derechista Reform Party encabeza la mayoría de las encuestas de opinión en el país, exigió que las autoridades revelen de inmediato la identidad y el estatus migratorio exacto del agresor. El caso de Belfast promete tensar aún más el debate sobre el control fronterizo y la seguridad pública en el Parlamento británico.

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