Un niño de apenas tres años murió en Topia, Durango, presuntamente después de sufrir la picadura de un alacrán que sus padres no detectaron. Los primeros síntomas fueron confundidos con una gripe, mientras la intoxicación avanzaba.
De acuerdo con la Secretaría de Salud de Durango, el pequeño comenzó con molestias que fueron controladas inicialmente con ibuprofeno. Después apareció salivación y su estado empeoró rápidamente. Fue llevado con un médico particular en Topia, pero, debido a la gravedad del cuadro, falleció.
El caso es uno de las más de 6 mil personas que han sufrido picaduras de alacrán durante 2026 y ya se reportan dos muertes, ambas de menores de edad.
¿Hay suero contra picaduras de alacrán en Durango?
La Secretaría de Salud estatal aseguró que el abasto de Alacrámyn está garantizado en unidades médicas y hospitales, sobre todo en las zonas donde se registra una mayor incidencia de picaduras.
El jefe del Departamento de Vectores y Zoonosis, Edgar Ramón Rodríguez Hernández, explicó que el Centro de Salud Rural de Topia sí contaba con el antídoto. Sin embargo, el menor fue llevado inicialmente a un consultorio particular que no disponía del medicamento.
La dependencia pidió a la población acudir directamente a una unidad médica ante una picadura, especialmente cuando se trata de niñas y niños.
¿Por qué están aumentando las picaduras de alacrán en Durango?
La Secretaría de Salud señala un incremento importante en los casos. Tan solo en uno de los sectores de atención, las cifras pasaron de entre 4 mil y 5 mil casos en años anteriores a casi 8 mil durante 2025.
Las mujeres de entre 25 y 44 años aparecen entre las personas que más acuden por picaduras, particularmente quienes realizan labores en casa y pueden mover objetos donde suelen esconderse estos arácnidos.
¿Qué probabilidad hay de que un alacrán pique y qué riesgo existe de morir?
No existe un porcentaje único que permita calcular la probabilidad de que una persona sea picada, porque el riesgo cambia según la zona, la vivienda, la temporada y la exposición.
Lo que sí se sabe es que la picadura de alacrán puede convertirse rápidamente en una urgencia médica, especialmente en niños pequeños. La Secretaría de Salud señala que en México se registran alrededor de 250 mil picaduras al año y un promedio de 40 defunciones, aunque el riesgo individual depende de la especie, la cantidad de veneno inoculado, la edad y la rapidez con que se reciba tratamiento.
En menores de cuatro años el riesgo de complicaciones es mayor. Entre las señales de alarma están la salivación abundante, dificultad para respirar o tragar, vómitos, alteraciones del ritmo cardiaco, convulsiones y pérdida del conocimiento.
¿Qué hacer en caso de sufrir una picadura de alacrán?
Lo más importante es no esperar a que aparezcan síntomas graves. La recomendación oficial es acudir inmediatamente a una unidad médica, ya que el tratamiento específico es el antiveneno o faboterápico antialacrán.
No se debe cortar la zona, succionar el veneno, colocar hielo, poner torniquetes ni aplicar remedios caseros como ajo, limón, pomadas o ungüentos. Estas prácticas pueden retrasar la atención que realmente necesita el paciente.
