Dan el último adiós a Óscar Javier Ortiz Figueroa, un joven de 25 años que había terminado la carrera de odontología y trabajaba para construir un futuro junto a su familia. Perdió la vida el pasado 6 de junio, cuando quedó atrapado en medio de un ataque armado en el municipio de Puente de Ixtla, Morelos.
¿Quién era Óscar Javier Ortiz Figueroa?
Óscar era odontólogo, esposo y padre de dos pequeños. Tras concluir sus estudios en Puebla, planeaba abrir una clínica dental en Morelos. Además, participaba en un negocio familiar mientras organizaba los siguientes pasos de su carrera profesional. Su familia recuerda a un joven enfocado en salir adelante y en brindar mejores oportunidades a sus hijos.
Horas antes del ataque, Óscar convivió con sus padres y habló sobre los planes que tenía para los próximos días.
Salió de casa para cortarse el cabello y reunirse con un amigo. También tenía pendiente revisar detalles relacionados con la apertura de su consultorio.
Sin embargo, aquella noche quedó en medio de una agresión armada registrada en la colonia Jardines de la Herradura, en Puente de Ixtla. El ataque dejó dos personas sin vida y varios lesionados.
Con el paso de las horas, la preocupación comenzó a crecer. Al no tener noticias de él, sus familiares intentaron localizarlo mediante su teléfono celular. La ubicación marcó el mismo lugar donde se reportaba una balacera. Poco después llegó la confirmación de que Óscar había fallecido.
¿Cómo está la violencia en Morelos?
La muerte del joven ocurre en medio de un contexto de violencia que sigue golpeando a Morelos. De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la entidad acumuló 352 homicidios dolosos entre enero y abril de este año.
Detrás de esos números hay historias, familias y proyectos que quedaron inconclusos. Como la de Óscar que soñaba con atender pacientes en su propia clínica. Había terminado la universidad, trabajaba y hablaba constantemente de los proyectos que quería concretar.
Hoy, sus familiares intentan procesar una pérdida que llegó sin aviso. Porque para ellos, Óscar ya no es una estadística más. Es un hijo, un esposo, un padre y un joven profesionista cuya historia quedó interrumpida por la violencia.
