El fuerte tembló registrado en Venezuela no ocurrió por casualidad. Debajo el suelo del norte del país, una región atravesada por un límite de placas tectónicas sumamente activo que lleva siglos acumulando energía, está la explicación al terrible terremoto que azotó este miércoles al país sudamericano.
Aquí te explicamos el comportamiento de la corteza terrestre en esta zona del Caribe, los sistemas de fallas locales y la mecánica que provocó dos sismos casi simultáneos, un fenómeno tan inusual como peligroso.
Las dos placas tecntónicas están chocando
Venezuela está ubicada justo en la zona de contacto entre dos grandes estructuras de la corteza terrestre: la Placa del Caribe, situada al norte, y la Placa Sudamericana, en el sur.
De acuerdo con datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la Placa del Caribe se desplaza lentamente hacia el este con respecto a la Placa Sudamericana, a una velocidad estimada de unos 20 milímetros por año. Aunque un par de centímetros al año parece una cifra menor, este roce constante e invisible acumula una tensión gigantesca a lo largo de décadas y siglos. Cuando las rocas de la corteza ya no soportan la presión, se fracturan y se deslizan de forma violenta, liberando esa energía acumulada de golpe en forma de terremoto.
🌎⚡ El sismo de ayer en Venezuela no ocurrió “en cualquier parte”: fue la expresión de un límite de placas activo que atraviesa todo el norte del país.
— Nacho Rovira (@GordoGeos) June 25, 2026
La Placa Caribe se mueve hacia el este respecto de la Placa Sudamericana. Pero ese desplazamiento no se concentra en una única… pic.twitter.com/qJiQysMJTn
Tembló dos veces por las fallas del suelo
Este choque y desplazamiento de placas no ocurre en una sola línea, sino que se distribuye a lo largo de un complejo sistema de fracturas conocido como fallas de desgarre. En el territorio venezolano, esta zona de contacto abarca un ancho de unos 100 kilómetros y está compuesta principalmente por tres sistemas de fallas:
- La falla de Boconó (en la región de Los Andes).
- La falla de San Sebastián (en la Cordillera de la Costa).
- La falla de El Pilar (en la Serranía del Interior).
Los sismos ocurrieron específicamente en la falla de Boconó, una estructura geológica que se encuentra segmentada, funcionando de manera similar a los eslabones de una cadena. Esto explica por qué se produjo un fenómeno poco común conocido técnicamente como un "doble sismo", donde ocurrieron dos temblores separados por menos de un minuto:
Primer sismo (Magnitud 7.2): Ocurrió a una profundidad muy cercana a la superficie (entre 10 y 20 kilómetros), con un epicentro ubicado 25 kilómetros al noreste de San Felipe, en el estado de Yaracuy. Este movimiento rompió un segmento inicial de la falla.
Segundo sismo (Magnitud 7.5): Al romperse el primer eslabón, la tensión acumulada se transfirió de inmediato a un tramo contiguo de la falla que llevaba más de un siglo sin liberar energía. Esto provocó una segunda ruptura masiva apenas unos segundos después, con un epicentro localizado 16 kilómetros al suroeste de Morón, en el estado de Carabobo.
Toda la franja norte del país interactúa de forma transpresiva, lo que quiere decir que las placas no solo se deslizan de lado, sino que también ejercen una compresión entre sí.
🇻🇪⚠️ Los sismos gemelos en la falla de Boconó-Morón transfirieron un estrés tectónico enorme hacia los extremos de la línea. Ahora mismo, hay dos zonas bajo riesgo crítico:
— Terra Echoes (@terraechoes) June 25, 2026
🔺️ El segmento oriental hacia Caracas y la costa, y la línea suroccidental hacia Barquisimeto y los… pic.twitter.com/10tax2RGBD
Lo que les dio petróleo, les da terremotos
El mapa geológico de Venezuela expone una realidad dual. Las mismas fuerzas tectónicas y de deformación que han operado durante millones de años en el norte de Sudamérica fueron las responsables de crear las cuencas sedimentarias, los pliegues y las trampas estructurales que permitieron la acumulación de los mayores sistemas petroleros y reservas de hidrocarburos del planeta.
Sin embargo, esa misma configuración geológica construyó un territorio donde la energía sísmica se sigue acumulando directamente debajo de ciudades densamente pobladas, autopistas, puertos y refinerías. Históricamente, este sistema ha sido el origen de terremotos sumamente destructivos en el país, como los grandes eventos documentados en los años 1812 y 1900. El reciente doble sismo es un recordatorio de que la naturaleza no separa la riqueza de sus recursos del riesgo de su territorio.
