Los modelos estadísticos intentan descifrar al próximo campeón Mundial 2026. El más famoso es el del economista alemán Joachim Klement —quien acertó a los campeones de los últimos tres mundiales—, cuyo algoritmo predice que Países Bajos será el campeón tras vencer a Portugal en la final, dejando a España en semis y a Brasil eliminado por Japón.
Su fórmula cruza datos deportivos, económicos y demográficos.
Sin embargo, la ciencia reconoce que el futbol es impredecible. El doctor Marco Antonio Ruiz Olvera, académico de la Universidad Iberoamericana, explica que las matemáticas miden eventos trazables, pero no los factores fortuitos:
- Imponderables: Lesiones repentinas, errores arbitrales o cambios climáticos drásticos.
- El factor humano: Los jugadores tienen la capacidad de romper cualquier algoritmo con una genialidad o un bajón anímico.
Aunque la calculadora ayuda a medir probabilidades, el análisis de la Ibero concluye que en la cancha nada está escrito, lo que mantiene abierta la posibilidad de que selecciones como México rompan sus propios límites históricos según los cruces que enfrenten.