En los años 80, cuando el Cártel de Guadalajara alcanzaba su mayor poder, Miguel Ángel Félix Gallardo, conocido como el "Jefe de Jefes", acumuló un amplio patrimonio. Entre las propiedades que le fueron aseguradas tras su captura en 1989 destacaban dos hoteles en Jalisco que, con el paso de los años, siguieron funcionando como cualquier otro negocio.
Ambos inmuebles fueron señalados como parte de las propiedades vinculadas al fundador del Cártel de Guadalajara y, aunque uno cambió de nombre, todavía forman parte del paisaje urbano de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
¿Dónde estaban los hoteles de Miguel Ángel Félix Gallardo?
Uno de los inmuebles se encontraba sobre Avenida López Mateos Sur 2400, en la colonia Ciudad del Sol, Zapopan. En los años 80 operaba como Motor Hotel Américas, pero con el tiempo cambió su nombre a Hotel Portonovo Plaza Expo, establecimiento que continúa ofreciendo servicio de hospedaje.
El segundo era el Hotel Suites Del Real, ubicado en el centro de Guadalajara. Aunque es menos conocido, también formó parte de las propiedades aseguradas por las autoridades tras la detención de Félix Gallardo y sigue operando en la actualidad.
¿Qué pasó con los hoteles después de la captura del "Jefe de Jefes"?
Cuando el "Jefe de Jefes" fue detenido en abril de 1989, las autoridades aseguraron alrededor de 250 propiedades, entre ellas casas, empresas, farmacias y estos dos hoteles. Sin embargo, ambos continuaron operando con normalidad una vez que pasaron a manos de las autoridades y posteriormente cambiaron de administración.
El antiguo Motor Hotel Américas volvió a llamar la atención en febrero de 2024, cuando parte de su estructura colapsó por problemas de humedad y sobrecarga de peso. El incidente no dejó personas lesionadas, pero revivió el interés por la historia del inmueble.
¿Por qué estos hoteles siguen siendo parte de la historia del narcotráfico?
Más allá de su operación como hoteles, ambos inmuebles quedaron ligados a una de las etapas más importantes del crimen organizado en México. Diversas investigaciones periodísticas y libros sobre el Cártel de Guadalajara los mencionan como puntos relacionados con las actividades de la organización durante la década de los 80.
Hoy, quienes pasan frente a estos edificios difícilmente imaginan que hace más de cuatro décadas estuvieron vinculados con uno de los personajes que transformó la historia del narcotráfico en México.
