Son verdaderas fortalezas flotantes de 172 metros de largo capaces de devorar las olas y adentrarse hasta el corazón del conflicto o del desastre. Los buques de la Clase Papaloapan ostentan el título de las embarcaciones más imponentes y masivas en la historia de la Secretaría de Marina (SEMAR). Nacidos originalmente en los astilleros estadounidenses bajo la legendaria clase Newport de la US Navy, estos colosos de acero heredaron una ingeniería anfibia diseñada para operaciones de alto impacto donde la falla no es una opción. Aquí te contamos cuáles son sus funciones y la impresionante tecnología con la que cuentan.
La ingeniería oculta: Rampas para el océano y hangares sobre el agua
Lo que convierte a estos titanes en piezas de combate y rescate únicas es su capacidad para desplegar tropas y vehículos directamente en la línea de fuego o en costas inaccesibles:
- Ataque y desembarco frontal: Poseen una rampa de proa de 34 metros proyectada hacia el frente que permite el descenso fulminante de blindados y camionetas pesadas sobre playas o muelles.
- Compuerta de popa para altamar: En la parte trasera cuentan con una compuerta hidráulica que se abre directamente sobre las aguas del océano, permitiendo que vehículos anfibios ingresen o zarpen a mar abierto en plena navegación.
- Musculo de 15,000 caballos de fuerza: Impulsados por seis potentes motores diésel General Motors, estos gigantes desplazan más de 6,280 toneladas con una autonomía de 4,600 kilómetros y velocidad de 20 nudos.
- Capacidad colosal: Su amplia cubierta está equipada para recibir aeronaves pesadas como los helicópteros Mi-17, logrando transportar a más de 700 personas y 2,250 toneladas de pertrechos en una sola misión
El ARM Papaloapan y ARM Usumacinta: Guardianes de dos océanos
La Armada de México mantiene dividida esta fuerza operativa en dos frentes estratégicos: el ARM Río Papaloapan (A-411) vigila las aguas del Golfo, equipado con torretas de cañones de doble propósito de 76 mm; mientras que el ARM Usumacinta (A-412) resguarda el Pacífico. Sin embargo, la proyección de estas naves ha rebasado las fronteras, participando en maniobras militares internacionales como UNITAS o cruzando océanos enteros para entregar toneladas de ayuda humanitaria en misiones históricas al otro lado del mundo.
