¡Es un pervertido y acosador! Carla asegura que su casero la espía día y noche; se cree su dueño. Carla rentó confiada pues creía que más mujeres vivían en el inmueble, pero al darse cuenta que no era así, comenzó a sentir desconfianza. Eventualmente, él le regaló una botella de vino y bailaron... ¿Hizo mal al aceptar beber con él?