A Claudia la acusan de robamaridos, pero ella no tiene la culpa de que a los hombres le guste platicar con ella, pero no por eso va a permitir que hablan mal de ella. ¡Asegura que no le robó nada a nadie! Claudia confiesa que los hombres confían en ella y se sienten cómodos contándole sus problemas con su familia y sus parejas. ¿Está mal? Claudia no ve pecado en escuchar a los hombres a cambio de alguna propina, pero la gente se hace historias. Además, Claudia vende botanas y no le hace falta el dinero que los hombres le dan por escucharlos.