David, el papá de Cristofer, entra a la clínica de emociones muy enojado con Mary y con su hijo por los planes que tienen juntos. Además de que Cristofer pretende utilizar el dinero de su manutención en la estética de Mary, también planean tener hijos. Si David estaba enterado de la relación de Cristofer y su ex, Mary, ¿por qué no ha hecho nada? En medio de todo el alboroto, Mary asegura que para el amor no hay edad.










