Isabel no puede creer que su mamá le de lugar al hombre que la humilló y la sobajó y no entiende cómo a ella no la dejan andar con alguien más. Isabel reconoce que se equivocó al ser infiel, pero ahora le preocupa porque ya no la dejan ver a sus hijos, quienes tampoco le quieren hablar. Entre otras cosas, Isabel se queja de que no la dejaron explicarle la situación a sus hijos, pero... ¿eso cambiaría algo? Todo comenzó cuando Isabel le encontró mensajes reveladores en el celular de su pareja y poco a poco, la situación se salió de control.