A María, la mamá de Erik, no le parece que le exijan a su hijo que mantenga a una niña que ni siquiera sabe si es de él. Además, revela que todos los de la colonia sabían que Rosario andaba con uno y con otro. Lo malo, es que su hijo fue el tonto que se dejó engatusar por ella. María no quiere que sigan molestando a su hijo con temas de pensiones y más.