Mayte, concubina de Erik, entra a la clínica de emociones después de escuchar los testimonios de los panelistas y enterarse que Erik no es quien dice ser. Él le ha manejado a Mayte la versión de que no lo dejan ver a su hija, cuando en realidad él no quiere verla ni hacerse responsable de ella. Ahora, Mayte no entiende por qué él es así. Mayte y Erik tienen un hijo de tres años y, hasta hoy, Erik había sido un buen padre.