María, mamá de Ana, confiesa que su hija está obsesionada con Óscar, un chamaco que abusa de su experiencia. Además, advierte que a él su casa no entrará, sin importar que Ana llore o pataleé. María está muy preocupada porque su hija podría enfrentar problemas legales por andar viendo ‘el pack’ de Óscar y detalla cómo detectó los focos rojos que presentó Ana desde que se relacionó con Óscar.










