Nancy asegura que la corrieron de su propio negocio pues por indicaciones médicas no puede acercarse al calor de la cocina; sin embargo, sí podría cubrir otras actividades como ser mesera, cobrar y más. Ella quiere ser útil, pero no le dan la oportunidad de intentarlo. Lo que más le duele a Nancy es que su hijo no tuvo el valor de defenderla cuando le quitaron sus puestos. ¿Será que el hijo Nancy no ha tomado buenas decisiones?