Paola quiere quedarse al lado de Rubén, el papá de su hija, pues no quiere que crezca sin él, pero a la vez a ella no le gustaría que su pequeña se casara con alguien como su pareja, pues no le da una buena vida. Paola ha sufrido de violencia y no quiere regresar a su casa aunque su mamá siempre le ha dejado las puertas abiertas.