Rosa mantiene oculta su nueva relación con Alfredo, a quien conoció en Taxco, pero en el intento ha metido en serios problemas a su comadre Carolina, usándola como tapadera para no dar explicaciones a su hija. Rosa realiza compras con las tarjetas de crédito de su propia hija, pero las registra a nombre de Carolina, incluso cuando se trata de productos eróticos. Harta de recibir paquetería en su casa y cargar con una mentira que no es suya, Carolina ya se cansó y está dispuesta a revelar toda la verdad, especialmente a su ahijada. La gran pregunta es: ¿Cómo reaccionará la hija de Rosa al enterarse de todo?