El manzano y el peral son dos árboles frutales que se pueden podar durante el otoño, especialmente para retirar ramas secas, enfermas o dañadas antes de la llegada del invierno. Durante esta temporada, los ejemplares comienzan a reducir su actividad en las zonas templadas del país.
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No todas las especies ni todos los ejemplares entran en reposo al mismo tiempo. Antes de utilizar las tijeras de poda, conviene identificar qué ramas necesitan retirarse y evitar cortes innecesarios que puedan debilitar el frutal.
¿Cuáles son los 2 árboles frutales que puedes podar durante noviembre?
El manzano y el peral son especies caducifolias que pierden sus hojas durante una parte del año en condiciones climáticas adecuadas. Esta característica facilita observar la estructura de sus ramas y detectar problemas.
Sin embargo, esto no significa que noviembre sea el momento ideal para realizar una poda fuerte de estas varidades frutales en todas las regiones de México:
- Manzano (Malus domestica): durante noviembre puedes revisar el árbol y retirar ramas secas, quebradas o con señales evidentes de enfermedad. La poda de formación y mantenimiento más importante suele realizarse durante el reposo vegetativo, antes de que comience el crecimiento primaveral. En zonas templadas y de mayor altitud, es importante observar el comportamiento del ejemplar antes de intervenir.
- Peral (Pyrus communis): también puede necesitar una revisión otoñal para identificar ramas dañadas, cruzadas o enfermas. Sin embargo, los cortes estructurales deben programarse de acuerdo con su ciclo de crecimiento y las condiciones locales. Una intervención intensa demasiado pronto puede estimular brotes nuevos que después queden expuestos a temperaturas desfavorables.
La Universidad de California Agriculture and Natural Resources (UC ANR) y los servicios de extensión agrícola de universidades especializadas destacan la importancia de adaptar la poda de los frutales a su especie, etapa de desarrollo y periodo de reposo. También recomiendan utilizar herramientas limpias y realizar cortes adecuados para reducir el riesgo de lesiones y enfermedades.
¿Cómo podar los frutales en otoño sin perjudicar su crecimiento?
Antes de comenzar, es importante distinguir entre una poda sanitaria y una poda estructural. La primera permite retirar partes dañadas cuando existe una necesidad concreta, mientras que la segunda modifica la forma y estructura del árbol y requiere una planificación más cuidadosa.
Para realizar una revisión adecuada durante noviembre, ten en cuenta estas recomendaciones:
- Identifica las ramas secas o enfermas: retira únicamente las que estén dañadas y evita eliminar grandes cantidades de follaje o madera sana.
- Utiliza herramientas desinfectadas: las tijeras y sierras deben estar limpias y afiladas para conseguir cortes precisos.
- Evita podar durante la lluvia: la humedad puede favorecer la propagación de algunos patógenos.
- No realices cortes drásticos: una poda excesiva puede debilitar el árbol y afectar su futura producción.
- Consulta el clima de tu región: las condiciones de noviembre no son iguales en Chihuahua, Ciudad de México, Michoacán o las zonas tropicales del sureste.
La Royal Horticultural Society (RHS) también diferencia los momentos de poda según el tipo de árbol frutal y recomienda considerar su ciclo de crecimiento para evitar intervenciones perjudiciales. En definitiva, conviene revisar durante noviembre para detectar ramas dañadas y preparar su mantenimiento.






