Si las hojas de tu potus comienzan a ponerse amarillas durante el otoño, una de las primeras cosas que debes revisar es si lo estás regando demasiado. Esta planta de interior, conocida científicamente como Epipremnum aureum, necesita humedad moderada, pero no tolera bien que sus raíces permanezcan constantemente mojadas.
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Cuando las temperaturas descienden y disminuye la evaporación, la tierra puede tardar más en secarse. Por eso, mantener la misma frecuencia de riego que en verano aumenta el riesgo de exceso de agua.
El amarillamiento de esta planta de interior también puede estar relacionado con problemas de drenaje, poca luz o el envejecimiento natural de las hojas más antiguas. Pero, si varias hojas cambian de color al mismo tiempo y la tierra permanece húmeda durante muchos días, conviene prestar especial atención al riego.
¿Por qué el exceso de riego hace que las hojas del potus se pongan amarillas en otoño?
Cuando el sustrato permanece saturado de agua, disminuye la cantidad de oxígeno disponible para las raíces. Esto dificulta su funcionamiento y puede favorecer la aparición de pudrición radicular. Este problema afecta la capacidad de la planta para absorber agua y nutrientes correctamente.
La University of Minnesota Extension, en sus recomendaciones sobre el cuidado de plantas de interior, advierte sobre los problemas que puede ocasionar el riego excesivo y destaca la importancia de utilizar recipientes con buen drenaje. En el potus, el exceso de humedad puede manifestarse mediante hojas amarillas y tallos debilitados.
Estas son las señales que ayudan a identificar el problema:
- Hojas amarillas y tierra húmeda: pueden indicar que estás regando con demasiada frecuencia.
- Tallos blandos o raíces oscuras: pueden ser señales de deterioro o pudrición radicular.
- Hojas amarillas aisladas en la parte inferior: también pueden corresponder al envejecimiento natural, especialmente si el resto de la planta está saludable.
La Royal Horticultural Society (RHS) recomienda cultivar el potus en un sustrato que drene bien y evitar el encharcamiento. Por eso, antes de añadir más agua, es importante comprobar el estado real de la tierra.
¿Cómo evitar que el potus tenga hojas amarillas durante el otoño?
El primer paso consiste en reducir la frecuencia de riego cuando el sustrato tarda más en secarse. No existe un calendario universal: la cantidad de agua dependerá de la temperatura del ambiente, la iluminación, el tamaño de la maceta y la composición de la tierra.
Para cuidarlo durante esta estación, sigue estas recomendaciones:
- Comprueba la humedad antes de regar: introduce un dedo en los primeros centímetros del sustrato. Si todavía está húmedo, espera.
- Utiliza una maceta con drenaje: los orificios inferiores permiten que salga el exceso de agua.
- Retira el agua acumulada en el plato: evita que las raíces permanezcan sumergidas después del riego.
- Busca un lugar con luz indirecta brillante: una iluminación adecuada favorece el crecimiento sin exponer la planta al sol intenso.
- Revisa las raíces si el problema continúa: si hay mal olor, raíces blandas u oscurecidas, puede ser necesario retirar las partes dañadas y cambiar el sustrato.
Si algunas hojas ya están amarillas, no necesariamente volverán a ponerse verdes. Lo importante es corregir la causa y observar si los nuevos brotes se desarrollan con normalidad.






