Dormir boca abajo después de los 50 años puede favorecer la aparición de dolor en el cuello, la espalda y los hombros, además de ejercer una mayor presión sobre la columna vertebral. Si bien no se trata de una postura prohibida, expertos en fisioterapia y medicina del sueño coinciden en que suele ser la menos recomendable para mantener una alineación adecuada del cuerpo durante el descanso.
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Con el envejecimiento es habitual que disminuya la elasticidad de los tejidos, aparezcan cambios degenerativos en las articulaciones y aumente la rigidez muscular. Por ello, la postura al dormir cobra mayor importancia. Instituciones como la American Academy of Sleep Medicine (AASM), la American Physical Therapy Association (APTA) y especialistas de la Mayo Clinic destacan que una buena alineación corporal durante la noche contribuye a reducir molestias y favorece un descanso de mejor calidad.
¿Por qué dormir boca abajo puede causar molestias después de los 50 años?
Dormir sobre el abdomen obliga al cuerpo a permanecer en una posición que no siempre respeta la curvatura natural de la columna. Esto puede generar tensiones que, con el tiempo, resultan más evidentes. Estos son los principales efectos señalados por fisioterapeutas y kinesiólogos:
- Mayor tensión cervical: la cabeza debe permanecer girada durante varias horas para poder respirar, lo que incrementa la carga sobre los músculos y las articulaciones del cuello.
- Presión sobre la zona lumbar: al dormir boca abajo, la pelvis suele hundirse en el colchón, aumentando la curvatura de la espalda baja y favoreciendo molestias lumbares.
- Sobrecarga en hombros y pecho: los hombros permanecen en rotación durante un tiempo prolongado, lo que puede provocar rigidez o dolor al despertar.
- Hormigueo en brazos: algunas personas comprimen nervios o vasos sanguíneos al colocar los brazos debajo de la almohada o del cuerpo.
- Mayor rigidez matutina: la falta de una alineación adecuada puede hacer que los músculos trabajen durante toda la noche para compensar la postura.
Los especialistas de la Mayo Clinic señalan que quienes padecen dolor cervical o lumbar crónico suelen beneficiarse al modificar su posición para dormir, siempre bajo la orientación de un profesional cuando las molestias son persistentes.
¿Cuál es la mejor postura para dormir según los expertos?
No existe una única posición perfecta para todas las personas, pero diversas organizaciones dedicadas al estudio del sueño consideran que algunas posturas favorecen una mejor alineación corporal:
- Dormir de lado: es una de las posiciones más aconsejadas porque ayuda a mantener la columna relativamente alineada. Colocar una almohada entre las rodillas puede disminuir la tensión en la cadera y la zona lumbar.
- Dormir boca arriba: también puede ser una buena alternativa si se utiliza una almohada que sostenga correctamente el cuello y otra debajo de las rodillas para reducir la presión lumbar.
- Elegir un colchón y una almohada adecuados: la APTA destaca que estos elementos deben ofrecer soporte sin generar puntos de presión excesivos.
- Cambiar la postura de forma gradual: si una persona lleva años durmiendo boca abajo, los fisioterapeutas recomiendan realizar el cambio progresivamente utilizando almohadas como apoyo para facilitar la adaptación.
- Consultar a un profesional si existe dolor persistente: cuando las molestias aparecen con frecuencia o afectan la calidad del sueño, es importante acudir a un médico, kinesiólogo o fisioterapeuta para identificar la causa y recibir un tratamiento personalizado.
Dormir bien no depende únicamente de la cantidad de horas de descanso, sino también de la postura adoptada durante la noche. Después de los 50 años, prestar atención a este hábito puede contribuir a disminuir molestias musculares, proteger la columna y favorecer un descanso más reparador (siempre teniendo en cuenta las necesidades individuales de cada persona).
